Soy de pueblo, si. Y de una isla. El contexto determina inexorablemente la forma en la que vemos el mundo.
A día de hoy parece que el futuro es oscuro. Crisis climática, incertidumbre geopolítica, inestabilidad económica… Es imposible obviarlo. Sin embargo, el futuro no está escrito, por lo que no podemos paralizarnos.
Creo firmemente en que cada individuo, en colaboración con una comunidad, puede construir una realidad más próspera. Ya sea desde su empresa, su institución o su barrio. Para ello, es fundamental marcar un objetivo ideal seguido de un arsenal de ejecución de acciones pegadas a la tierra, a los problemas reales, a las personas que los tienen.
Y esto aplica a una startup greentech, a una floristería de barrio, al colegio de tus hijos o al ayuntamiento de un pueblo de la sierra, a la floristería de barrio, al colegio de tus hijos o al ayuntamiento de la sierra.